Biografía de Marwin Quiñelen
Hola, mi nombre es Marwin Quiñelen, soy un compositor cristiano residente en la ciudad de Los Ángeles, Región del Biobío, Chile. Con más de 20 años de trayectoria ligado a la música sacra, mi vida y ministerio están dedicados a servir a Dios a través del arte y la enseñanza bíblica.
Actualmente, soy miembro de la iglesia Desde las Escrituras, donde tengo el privilegio de servir al Señor en la dirección de la alabanza. En lo personal, comparto este caminar junto a mi esposa Elizabeth y mis dos hijos, Matías y José Pablo.
Trayectoria Musical y Discografía en Spotify
Aunque he compuesto numerosas canciones a lo largo de las décadas, fue en los últimos años donde el Señor abrió las puertas para materializar estos proyectos en grabaciones profesionales. Mi propósito no es figurar como un cantante, sino ser un instrumento para la edificación del cuerpo de Cristo.
Puedes encontrar mis lanzamientos más recientes en plataformas digitales como Spotify:
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Humilde Rey: Una de mis primeras grabaciones que marca el inicio de esta etapa.
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No me faltarás: Lanzado el año pasado, un recordatorio de la fidelidad divina.
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Fui escogido: Una canción que celebra la gracia soberana de Dios.
“El camino ha tenido obstáculos, pero el Señor ha sido fiel a sus promesas plasmadas en Su Palabra, nuestra fuente inagotable.”
Filosofía Ministerial: Letras con Sustento Bíblico
Mi enfoque musical se aleja del entretenimiento para centrarse en la doctrina fundamental. Creo firmemente que la música en la iglesia debe cumplir una función específica: exaltar a la persona de Jesucristo.
¿Por qué música cristocéntrica?
Para que una canción sea útil en la congregación, debe estar sustentada en las Escrituras. Considero fundamental que lo que cantamos sea:
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Teológicamente correcto: Basado en la sana doctrina.
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Edificante: Que ayude a la iglesia a conocer más a su Salvador.
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Doxológico: Que guíe a la congregación a una adoración en espíritu y en verdad.
Visión y Propósito
Mi anhelo constante es crecer en el conocimiento de Dios y, bajo su perfecta voluntad, seguir componiendo himnos y cánticos espirituales que tengan un profundo sustento bíblico.
Como dice la Escritura:
“¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.” — 1 Corintios 14:15
Entiendo el canto no solo como una expresión de sentimientos, sino como una herramienta de enseñanza, entendimiento y exhortación para los creyentes (Colosenses 3:16).
