Se me hundió el corazón. Un amigo que me estaba ayudando a configurar mi nueva computadora borró accidentalmente todas las fotos y videos que yo había transferido. Años de recuerdos preciosos con familiares y amigos desaparecieron en un instante. Sentí pánico. Nunca podría recrear esos momentos amados de vacaciones, viajes y celebraciones. Antes de que mi lado sentimental colapsara, mi amigo me dijo que tenía esperanza de recuperar los archivos. Felizmente, tras unas horas angustiosas, desbordé de alegría al verlos reaparecer.

Esperé ansiosa solo unas horas, pero el temor fue real. La pérdida puede ser aterradora y dolorosa. En Joel 2, el profeta llamó al pueblo de Judá a arrepentirse después de que una plaga de langostas devastara los campos de grano, viñedos, huertos y árboles. Había advertido al pueblo sobre las consecuencias inminentes de su rebelión contra Dios. Pero Dios no los había abandonado; los ayudaría y restauraría si ponían su confianza en Él: «os restituiré los años que comió la oruga» (v. 25).

Dios restauró a Judá cuando se volvieron a Él, y también quiere restaurarte a ti. Sea cual sea tu situación, puedes acudir a Dios y confiar en Él, sabiendo que el Señor es «[tu] Dios, y no hay otro» (v. 27). Es fiel para ayudarte a restaurar tu relación con Él.

De:  Nancy Gavilanes

Reflexiona y ora

¿Cómo te ha ayudado Diosdurante las pérdidas? ¿Cómo puedesacudir a Él en tu situación actual?
Dios, gracias por restaurarme.