La vida de George Verwer cambió enormemente cuando aceptó a Jesús como Salvador en una cruzada de Billy Graham en 1957. Poco después de su conversión, fundó Operación Movilización, y en 1963, la misión envió 2.000 misioneros a Europa; una de las organizaciones misioneras más grandes del siglo xx. Para 2023, cuando George murió, la misión tenía más de 3.000 misioneros trabajando en 147 países, y otras casi 300 organizaciones misioneras se habían establecido como resultado de ella.
Como el apóstol Pablo, George tenía pasión por hacer que las personas pusieran su fe en Cristo. Después de su conversión en el camino a Damasco, Pablo se volvió un celoso misionero para Dios, obedeciendo fervientemente el mandato de Jesús: «id, y haced discípulos a todas las naciones» (Mateo 28:19). En sus viajes misioneros, también entrenó a Timoteo y a otros para salir y hacer lo mismo.
Debido a los escritos de Pablo inspirados por el Espíritu, a lo largo de los siglos personas han sido alentadas a compartir el evangelio. Conocía la importancia vital de la gran comisión de Jesús (vv. 19-20). Por eso, en Romanos 12, nos recuerda: «no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor» (v. 11). Cuando tenemos el Espíritu Santo morando en nuestro interior, Él nos da fervor para contarles a otros sobre Cristo.
De: Alyson Kieda