Nació esclavo en la década de 1860. Era un bebé enfermizo y fue vendido por el precio de un caballo. De adolescente, presenció el asesinato de un hombre negro a manos de un grupo de personas blancas. Sorprendentemente, George sobresalió en la escuela, pero cuando se inscribió en la Universidad Highland en Kansas, lo rechazaron por el color de su piel. Aun así, este joven mantuvo una profunda fe en Dios. El versículo preferido de George W. Carver era Proverbios 3:6: «Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas».
A veces, nuestras circunstancias nos abruman. Experimentamos reveses; no sabemos hacia dónde ir. Pero Proverbios nos exhorta: «Fíate del Señor de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia» (v. 5). Así es como la Biblia estaría diciéndonos: «Suelta el control y deja que Dios te guíe».
George W. Carver siguió el camino de Dios, perseverando contra todo pronóstico. Fue autodidacta en botánica y geología, y finalmente se convirtió en un científico reconocido. Desarrolló métodos de rotación de cultivos que revolucionaron la agricultura estadounidense. Dios tiene una forma de sacar lo mejor de las dificultades. Sea lo que sea que enfrentes hoy, la clave está en reconocer al Señor y escuchar su voz. Observa cómo abre las veredas de tu vida.







