¿Alguna vez escuchaste la expresión «albatros alrededor del cuello», una frase referente a una carga agobiante? Alude al famoso poema de Samuel Coleridge, La balada del viejo marinero. Un marinero mata un albatros inofensivo y amistoso. La tripulación cree que ese acto cruel maldice su travesía y lo obliga a cargar el ave muerta en el cuello como castigo.

¿Tienes remordimientos que se sienten como un peso alrededor del cuello? Todos tenemos momentos que haríamos cualquier cosa por borrar. Puede parecer que estamos condenados a cargar con la culpa y el remordimiento para siempre.

Sin embargo, la gracia de Dios puede liberar nuestros corazones incluso del remordimiento más doloroso. Todos hemos pecado (1 Juan 1:8, 10), pero cuando le confesamos sinceramente nuestras cargas a Dios, se nos promete que Él «[perdonará] nuestros pecados, y [nos limpiará] de toda maldad» (v. 9). A medida que su gracia nos inunda, su luz y amor pueden fluir a través de nosotros (2:10), liberándonos para amar a quienes nos rodean (3:14).

En el poema de Coleridge, el marinero atormentado también experimenta finalmente esta gracia. Cuando el amor por la creación de Dios llena su corazón y lo impulsa a orar, el albatros cae de su cuello, desapareciendo para siempre «como […] plomo en el mar».

De:  Monica La Rose

Reflexiona y ora
¿Qué puede sentirse como un «albatros» alrededor de tu cuello? ¿Qué significa para ti aceptar la gracia de Dios para quitar tu culpa?
Dios, ayúdame a encontrar libertad en tu amor.