Los ángeles estuvieron allí todo el tiempo, pero nadie vivo los había visto. Adornaban las paredes de Old North Church en Boston, pero habían quedado cubiertos por capas de pintura hacía más de un siglo. Los registros de la iglesia indicaban un contrato para pintarlos en 1730, cuando el edificio estaba en construcción. Un proyecto de restauración iniciado en 2017 llevó a tal descubrimiento.
Las Escrituras hablan de seres sobrenaturales —reales, no pintados— que estaban presentes cuando otros no eran conscientes de ello. En una ocasión, el profeta Eliseo estaba rodeado por el ejército del rey de Aram. Cuando su siervo vio las fuerzas hostiles, exclamó: «¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?» (2 Reyes 6:15). Y el profeta respondió: «No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos» (v. 16). Eliseo oró para que su siervo tomara conciencia, y este «miró; y […] el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo» (v. 17).
Los ángeles son «espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación» (Hebreos 1:14), mensajeros de Dios enviados para ayudarnos. Ya sea que los veamos o no, están allí porque Dios tiene más maneras de velar por nosotros de las que podemos imaginar.







