Enclavada en un rincón de los escalones que conducen a nuestra puerta del frente, hay una pequeña y resistente begonia escarlata. Nosotros no la plantamos; debe haber crecido de una semilla que cayó de una maceta colgante. Pero la dejamos allí. Año tras año, es un recordatorio alegre para mi esposa y para mí de que la perseverancia es algo hermoso.
Santiago ofrece un estímulo aún más hermoso para perseverar, en especial a los que enfrentan oposición por su fe en Jesús: «Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» (Santiago 1:2-3).
¿Sumo gozo? Nos cuesta aceptar estas palabras, pero el apóstol está anticipando la verdad de que Dios está sobre todo y es capaz de traer algo bueno incluso de las circunstancias difíciles. Santiago concluye: «Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman» (v. 12). La palabra «bienaventurado» es la misma que Jesús usa en las Bienaventuranzas (Mateo 5:4-12), uno de cuyos significados es «feliz».
Independientemente de lo que enfrentemos, incluidas las batallas espirituales y los desafíos de la vida, Dios nos sostendrá en su amor y un día nos recompensará con la belleza de su gozo.
De: James Banks







